La jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, presentó, este 12 de mayo, el programa “Tlaloque 2.0”, proyecto que contará con una inversión histórica de 3 mil 360 mdp para adecuar la infraestructura de la ciudad ante las inundaciones y desbordamientos derivados de las lluvias intensas.
La mandataria capitalina afirmó que el presupuesto destinado este 2026 para mitigar inundaciones duplica al del año pasado y contempla 318 obras y acciones enfocadas en colectores, plantas de bombeo, desazolve, tanques de tormenta y rehabilitación de drenaje, por lo que aseguró que la CDMX está preparada para enfrentar la temporada de lluvias.
Además, argumentó que el mal funcionamiento de las tuberías se debe a los problemas estructurales que enfrenta la ciudad, derivados del hundimiento diferencial del suelo, lo que provoca que los ductos pierdan pendiente.
En este sentido, indicó que las demarcaciones más afectadas son Iztapalapa, Iztacalco, Tláhuac y Gustavo A. Madero, donde el agua ya no puede desalojarse por gravedad.
Asimismo, destacó el “mega desazolve” de lagunas, presas y cuerpos de agua metropolitanos, ya que se retiraron 414 mil metros cúbicos de azolve, equivalentes a 165 albercas olímpicas, se liberaron mil 200 kilómetros de redes hidráulicas y se retiraron miles de toneladas de basura del drenaje.
También subrayó la incorporación de nuevas tecnologías para rehabilitar drenajes sin la necesidad de abrir calles, a través de un sistema de mangas que crea una nueva tubería al interior de la infraestructura dañada, con una inversión de 150 mdp.
Precisó que el programa cuenta con mil nuevos trabajadores dedicados a la atención de inundaciones, además de 56 puntos estratégicos con maquinaria y equipo desplegado con el fin de reducir tiempos de reacción ante emergencias.
Por su parte, Mario Esparza Hernández, secretario de Gestión Integral del Agua de la capital (Segiagua), destacó que el presupuesto para infraestructura hidráulica representa un incremento superior al 116%.
Señaló que cerca del 40 % de los recursos se destinarán a colectores y redes de drenaje; 32 % a plantas de bombeo y 14 % al desazolve de cuerpos de agua.