Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron por unanimidad poner a disposición del mercado 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia para contener el impacto en los mercados petroleros derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que inició el 28 de febrero de 2026.
La cifra duplica los 182 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión de Rusia de Ucrania, el mayor desembalse de la agencia desde su creación.
“Los desafíos que enfrentamos en el mercado petrolero son de una escala sin precedentes. La seguridad energética es el mandato fundacional de la AIE, y me complace que sus miembros estén mostrando una fuerte solidaridad al tomar medidas decisivas conjuntamente”, indicó el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.
La liberación coordinada de reservas es la sexta en la historia de la AIE, creada en 1974, cuyas acciones colectivas anteriores se tomaron en 1991, 2005, 2011 y dos veces en 2022.
Cabe señalar que los miembros de la AIE mantienen reservas de emergencia de más de 1,200 millones de barriles, además de otros 600 millones de barriles de reservas de la industria bajo obligación gubernamental.
Las reservas de emergencia se pondrán a disposición del mercado en un plazo adecuado a las circunstancias nacionales de cada país miembro y se complementarán con medidas de emergencia adicionales por parte de algunos países.
La iniciativa responde al bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial. Los ataques iraníes contra buques comerciales en la zona han paralizado casi por completo el tráfico, desencadenando una escalada de precios que llevó al barril a superar los 100 dólares.
Ante esta situación, los operadores de la región han tenido que cerrar o reducir una cantidad sustancial de la producción. Las opciones para que los flujos de petróleo eviten el Estrecho de Ormuz son limitadas.
Diversos analistas advirtieron que la medida podría tener un alcance limitado, pues las experiencias previas con liberaciones de reservas han arrojado resultados dispares.
Por ejemplo, en 2022, los desembalses coordinados tras la invasión de Ucrania provocaron inicialmente una suba de precios, aunque con el tiempo contribuyeron a moderarlos.
Mientras que el antecedente más exitoso es el de 1991, durante la Operación Tormenta del Desierto, cuando los precios cayeron más de un 20% el primer día del operativo militar. La AIE fue creada precisamente en 1974, tras el embargo petrolero árabe, para coordinar este tipo de respuestas entre países aliados en situaciones de crisis energética.
Con esta decisión, los países miembros de la AIE buscan enviar una señal de estabilidad a los mercados energéticos en medio de una creciente tensión geopolítica que amenaza el suministro global.
Sin embargo, el impacto real dependerá de la duración del bloqueo en el estrecho de Ormuz y de la evolución del conflicto, factores que podrían seguir presionando los precios del petróleo y mantener la volatilidad en los mercados internacionales durante las próximas semanas.