En medio del complejo escenario internacional por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó que México mantendrá una postura firme en favor de la paz, la no intervención y el respeto al derecho internacional, principios consagrados en la Constitución y en la tradición diplomática del país.
“No quiero dejar de mencionar, porque en estos momentos difíciles para el mundo, México siempre ha luchado por la paz, siempre, en cualquier circunstancia”, expresó la mandataria durante la entrega de las tarjetas de los Programas para el Bienestar en Comondú, Baja California Sur, al subrayar que la política exterior mexicana no responde a coyunturas, sino a fundamentos históricos y constitucionales.
La presidenta recordó que el artículo 89 de la Constitución establece los principios que deben regir la actuación del Ejecutivo en materia internacional. Explicó que estos lineamientos tienen su origen en el pensamiento de Venustiano Carranza, quien defendió la soberanía nacional frente a la intervención estadounidense en Veracruz en 1914, y que posteriormente fueron fortalecidos por la Doctrina Estrada, hasta quedar incorporados formalmente en la Carta Magna en la década de 1980.
Recordó que la persona titular del Ejecutivo debe observar los siguientes principios de política exterior:
“Esos van a ser siempre los principios de política exterior de nuestro país y eso es lo que defendemos frente a cualquier situación en el mundo. México siempre va a abogar por la paz mundial, que es muy necesaria en estos momentos”, enfatizó.
HACER UN SUBTEMA
Durante su intervención, Sheinbaum también realizó un amplio recorrido por la historia nacional para destacar que los valores que hoy orientan la política exterior mexicana están profundamente ligados a las gestas históricas del país.
Se refirió a Miguel Hidalgo, quien tras iniciar la lucha por la Independencia abolió la esclavitud; a José María Morelos, cuyos Sentimientos de la Nación proclamaron soberanía, libertad e independencia; y a Vicente Guerrero, quien ante la posibilidad de aceptar el indulto del virrey respondió con la frase “la patria es primero”.
Además, destacó la participación de mujeres fundamentales en la historia de México, cuyo papel —dijo— no siempre ha sido plenamente reconocido. Mencionó a Josefa Ortiz de Domínguez, quien alertó a los insurgentes del descubrimiento de la conspiración; a Leona Vicario, considerada la primera periodista mexicana y firme defensora de la causa independentista; a Gertrudis Bocanegra, fusilada por negarse a delatar a insurgentes; y a Manuela Molina, mujer indígena que alcanzó el grado de capitana en el movimiento independentista.
También resaltó la figura de Margarita Maza, esposa de Benito Juárez, a quien reconoció por su labor diplomática en Estados Unidos durante la intervención francesa, al contribuir a que no se reconociera al régimen impuesto por fuerzas extranjeras.
La presidenta subrayó que el reconocimiento de las mujeres en la historia nacional forma parte de un proceso más amplio de justicia y dignidad. “Las mujeres no queremos ser más, pero tampoco queremos ser menos, somos iguales que los hombres y la historia de México también la han hecho las mujeres”, afirmó.
Añadió que visibilizar su papel en los libros de texto y en la narrativa histórica nacional contribuye a combatir la violencia y la discriminación, al reconocer la igualdad sustantiva como un principio fundamental.
Con este mensaje, Sheinbaum vinculó el pasado histórico de México con su postura actual ante el escenario global, reiterando que el país mantendrá una política exterior basada en la soberanía, el respeto entre naciones y la promoción de la paz como eje central.