En medio de una huelga general que ha paralizado Argentina este 19 de febrero, manifestantes y autoridades se enfrentaron en los alrededores del Congreso, durante una protesta contra la reforma laboral impulsada por el presidente ultraderechista Javier Milei.
Las autoridades arrojaron chorros de agua, gas pimienta y gas lacrimógeno, en una tensa jornada que resultó en ocho detenciones y varias personas heridas. De manera paralela, en la Cámara de Diputados se realizaba el debate del proyecto de reforma laboral. La semana pasada, cuando se discutió en el Senado, también hubo represión e incidentes violentos.
Huelga general
Las manifestaciones en los alrededores del Congreso coincidieron con una huelga general, la cuarta desde que Milei llegó a la Presidencia a finales de 2023. El cese de actividades fue convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA)
Como parte de la huelga, la Cámara de Líneas Aéreas en Argentina (JURCA) informó de la cancelación de más de 400 vuelos, que han afectado a más de 64.000 pasajeros y clientes de carga. De acuerdo con la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la inactividad es de 98% -en todos los sectores- a nivel nacional.
La reforma
La iniciativa ha sido calificada como "regresiva y anticonstitucional" por la central obrera, por reducir indemnizaciones, extender a 12 horas la jornada laboral y limitar el derecho a huelga.
Es una de las reformas que Milei busca que se aprueben en la segunda mitad de su mandato, tras verse favorecido en el Congreso, luego de su triunfo en las elecciones legislativas de octubre de 2025.
"Esta reforma empeora la situación del trabajo", dijo a la AFP Amílcar La Cueva, un metalúrgico de 55 años, en la manifestación frente al Congreso. En contraste, el Gobierno argumenta que la reforma ayudará a reducir la informalidad y a crear nuevos puestos de trabajo.