En menos de dos meses, un segundo migrante detenido falleció en una instalación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos (EE.UU.) en Luisiana, donde un reciente informe de inspección documentó problemas de salubridad, deficiencias en la atención médica y denuncias por uso excesivo de la fuerza.
Al respecto, la agencia migratoria informó en un comunicado que Mamuka Artmeladze, un hombre georgiano de 43 años, fue encontrado inconsciente el pasado 4 de junio en el Centro Correccional Winn, en Winnfield, Luisiana.
En este sentido, detalló que el personal de la instalación realizó maniobras para salvarle la vida antes de que fuera trasladado en ambulancia a un hospital local, donde un médico confirmó su deceso menos de una hora después.
Además, el ICE afirmó que la causa de muerte está pendiente de una autopsia, al argumentar que no se disponía de más información sobre las circunstancias de la defunción.
Por su parte, Artmeladze había estado detenido en dicha instalación, gestionada por la Oficina del Sheriff del Distrito de Winn y por LaSalle Corrections, un contratista del ICE, durante casi 4 meses, un centro que alberga a más de mil 500 varones detenidos, de los cuales, la mayoría no cuenta con antecedentes penales.
Es importante decir que el difunto ingresó a territorio estadounidense sin la documentación requerida en una fecha no determinada y, posteriormente, fue autorizado a permanecer temporalmente en el país bajo supervisión de las autoridades migratorias.
No obstante, fue arrestado el pasado mes de febrero en Alabama, luego de que el ICE determinó que ya no tenía estatus legal para permanecer en la nación norteamericana.
Cabe recalcar que este es el decimonoveno detenido que fallece bajo custodia de la agencia migratoria desde el 1 de enero y el segundo en el centro Winn desde el 11 de abril, ya que, de acuerdo con un informe del forense obtenido por The Associated Press, Alejandro Cabrera Clemente, originario de México de 49 años, fue hallado inconsciente durante una inspección de seguridad ese mismo día, por lo que el personal intentó reanimarlo, pero murió tras ser trasladado al mismo sanatorio al que llevaron a Artmeladze.
Asimismo, los decesos se producen en medio de un creciente escrutinio sobre si los centros de detención del ICE descuidan la atención médica de los detenidos y los obligan a vivir en condiciones inhumanas.