Los ataques iraníes han causado estragos en el 17% de la capacidad exportadora de gas natural licuado (GNL) de Catar, de acuerdo con QatarEnergy, que este 19 de marzo estimó pérdidas por 20 mil millones de dólares anuales y advirtió riesgos para el suministro energético en Europa y Asia.
El CEO de QatarEnergy, Saad al-Kaabi, informó que dos de los 14 trenes de gas natural del país, así como instalaciones en la ciudad industrial de Ras Laffan, principal complejo de Catar para la producción de GNL y la conversión de gas a líquidos, resultaron dañados tras los ataques del pasado lunes. Las reparaciones, que podrían durar entre tres y cinco años, dejarán en pausa 12.8 millones de toneladas anuales.
La estatal QatarEnergy podría verse obligada a declarar fuerza mayor en contratos de suministro de GNL a largo plazo, de hasta cinco años, con destinos como Italia, Bélgica, Corea del Sur y China, según detalló Al-Kaabi.
Estos ataques forman parte de una serie de ofensivas iraníes contra instalaciones energéticas del Golfo Pérsico, en respuesta a los bombardeos israelíes sobre infraestructura energética en Irán.
Las consecuencias van mucho más allá del GNL. Las exportaciones de condensado de Catar caerán alrededor de 24%, mientras que el gas licuado de petróleo (GLP) disminuirá 13%. La producción de helio se reducirá 14%, y tanto la nafta como el azufre registrarán caídas de 6%.
Las unidades dañadas tuvieron un costo aproximado de 26 mil millones de dólares, indicó Al-Kaabi.
QatarEnergy ya había declarado fuerza mayor sobre toda su producción de GNL tras ataques previos a su complejo de Ras Laffan. “Para que la producción se reanude, primero necesitamos que cesen las hostilidades”, señaló.
Estados Unidos, en conjunto con el Ejército de Israel, atacaron las refinerías del yacimiento de gas natural Pars, con el cual, Irán produce su gas natural y supone la reserva más grande del mundo de este hidrocarburo.
Ayer 18 de marzo, medios de comunicación israelíes informaron ampliamente que el ataque fue llevado a cabo por fuerzas israelís con el consentimiento de Estados Unidos.

La agencia de noticias iraní Fars informó que tras el ataque fueron alcanzados tanques de gas y partes de una refinería, por loque los trabajadores fueron evacuados y que los equipos de emergencia estaban tratando de extinguir un incendio.
Por su parte, la Compañía Nacional Iraní de Gas afirmó que “parte de las unidades de refinado” han resultado dañadas en el ataque, pero aseguró que la red de gas del país se mantiene “estable”.
La estrategia de Israel y Estados Unidos al atacar la infraestructura energética iraní tiene el objetivo de debilitar no solo la capacidad militar del régimen, sino también sus recursos económicos.