La pobreza laboral en México disminuyó 3.2% a tasa anual en el segundo trimestre de 2026, de esta forma el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral no alcanza para comprar la canasta alimentaria se ubicó en 31.9%, de acuerdo con datos del INEGI.
Esta mejoría se observa tanto en las zonas rurales como en las ciudades. En el ámbito rural, la pobreza laboral pasó de 49.1 a 44.7 por ciento, una reducción de 4.4 puntos; mientras que en las zonas urbanas disminuyó de 30.8 a 28.3 por ciento, es decir, 2.5 puntos menos.
Uno de los principales factores detrás de esta reducción es el aumento de ingreso laboral real per cápita, el cual creció 8%, al pasar de 3,386 a 3,656 pesos mensuales, en términos reales. El incremento fue todavía mayor en las zonas rurales, con 10.7 por ciento, mientras que en las áreas urbanas fue de 6.7 por ciento.
Además, el INEGI reportó que el ingreso laboral real promedio de la población ocupada llegó a 8,029 pesos mensuales. En promedio, los trabajadores formales recibieron 11,044 pesos, frente a 5,707 pesos de quienes laboran en la informalidad.
Otro dato relevante es que la masa salarial real aumentó 18.3 por ciento entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, al pasar de 374,281 millones a 442,868 mdp. Además, el ingreso laboral real per cápita aumentó en todos los grupos de ingreso y el coeficiente de Gini bajó de 0.5073 a 0.4819, lo que apunta a una menor desigualdad en la distribución de los ingresos laborales.
Finalmente, en cuanto a los estados, Morelos, Querétaro, Estado de México y San Luis Potosí registraron las mayores reducciones anuales de pobreza laboral. En contraste, Sinaloa, Coahuila y Michoacán fueron las entidades donde más aumentó este indicador.