Miles de personas protestaron el pasado 9 de enero en diferentes estados de Estados Unidos, después de que Jonathan Ross, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) matara a tiros a la poeta y madre de tres menores, Renee Good, en Minneapolis, Minnesota, en días pasados.
A los motivos de las manifestaciones, se suma también al hecho de que el 8 de enero, agentes migratorios dispararan e hirieran a dos hombres venezolanos en Portland, Oregon.
Urbes como Nueva York, Houston o Washington D. C. fueron escenario de las movilizaciones que sumaron a cientos de protestas programadas en estados como Texas, Kansas, Nuevo México, Ohio y Florida. Las protestas han sido pacíficas hasta ahora, sin embargo, el gobierno de Donald Trump presta mayor atención a las de Minneapolis, ciudad donde surgió el movimiento nacional contra la violencia policial en 2020, después del asesinato del afroamericano George Floyd a manos de un policía en mayo de ese año.
Como respuesta, el gobierno estadounidense difundió un video de los últimos segundos de vida de Renee Good el pasado 7 de enero, mencionando que el agente de ICE, actuó en defensa propia.
“Miren esto, por muy duro que sea. A muchos les han dicho que este agente del orden no fue atropellado, no estaba siendo acosado y asesinó a una mujer inocente. La realidad es que su vida estaba en peligro y disparó en defensa propia”, aseguró el vicepresidente estadunidense JD Vance en sus redes sociales.
“Los medios de comunicación difamaron a un agente del ICE que se defendió adecuadamente de ser atropellado por manifestantes izquierdistas organizados que impedían una operación policial activa” agregó la titular de prensa, Karoline Leavitt.
En contraparte, el alcalde demócrata de Minnesota, Jacob Frey, desestimó estas declaraciones: “No acepten mi palabra. No acepten su palabra. Miren el video desde todos los ángulos” mencionó.
El 5 de enero la Casa Blanca envío 2,000 agentes federales a Minnesota, para realizar “la mayor operación de inmigración jamás realizada”. Se espera que otros cien agentes se les unan durante el fin de semana, lo que acrecienta la posibilidad de confrontaciones entre los civiles y los oficiales.