El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este 9 de enero “con los más grandes y respetados ejecutivos petroleros del mundo” en la Casa Blanca, donde proporcionó detalles sobre sus planes en Venezuela, tras la intervención militar estadounidense del pasado 3 de enero.
Trump señaló que el papel de estas grandes compañías será invertir sumas millonarias para “ayudar a reconstruir rápidamente la industria petrolera venezolana y traer miles de millones de barriles para el beneficio de Estados Unidos, Venezuela y el mundo entero”.
En ese sentido, Trump informó que el Gobierno estadounidense obtuvo ayer 30 millones de barriles de crudo venezolano, con un valor de alrededor de 4 mil millones de dólares. “Nos respetan de nuevo, no nos respetaban antes”, agregó respecto a Venezuela, país que dijo considerar “un aliado en este momento”.
Asimismo, el mandatario republicano aseguró a los ejecutivos petroleros que tendrán “total seguridad” por parte de Venezuela y que el pueblo estadounidense será “gran beneficiario” de estas negociaciones. Trump también adelantó que Estados Unidos decidirá qué empresas petroleras trabajarán con Venezuela.
Trump también lanzó un mensaje a China y Rusia, diciendo que dichos países pueden comprar “todo el petróleo que quieran” a Estados Unidos. Además, el mandatario amenazó de nuevo a Groenlandia, diciendo que si no es capaz de llegar a un acuerdo para adquirir el territorio “por la vía fácil”, entonces tendrá que “hacerlo por la vía difícil”.