Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP),aseguró que los posibles impactos de la guerra en Medio Oriente sobre los precios de la gasolina serán de corto plazo, debido a los mecanismos fiscales implementados para contener el alza de los combustibles y señaló que los consumidores no deben preocuparse ante las posibles repercusiones internacionales, ya que el país cuenta con instrumentos diseñados para proteger la economía interna frente a la volatilidad del petróleo.
Durante un acto de la Secretaría de Economía, Amador explicó que México mantiene un mecanismo fiscal vigente desde 2019 que ajusta semanalmente el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) sobre las gasolinas y el diésel. Este estímulo fiscal reduce el costo que pagan los consumidores y permite que el Estado renuncie a parte de su recaudación para evitar que los precios de los combustibles se eleven de manera significativa.
“El mecanismo es muy claro, muy transparente, y se activa adecuando las variables del mercado… No debería haber ninguna preocupación al respecto”, afirmó el titular de Hacienda. Amador destacó que este esquema funciona adaptando los ajustes del IEPS a la evolución de los precios internacionales del petróleo, los cuales han mostrado alta volatilidad a raíz del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
El contexto internacional ha sido determinante para la reciente volatilidad de los precios del petróleo. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado cierres parciales en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el tránsito de crudo a nivel mundial, por donde circula cerca del 20 por ciento del suministro global.
Esta interrupción ha elevado los temores de desabastecimiento y disparado los precios internacionales, con el crudo Brent superando los 100 dólares por barril durante el pasado fin de semana, niveles que no se registraban desde 2022, cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania.
Amador también explicó que un eventual impacto en las finanzas públicas dependerá de la magnitud del estímulo fiscal y de la evolución de los precios internacionales del crudo. Señaló que los incrementos en los precios del petróleo generan efectos contrapuestos para México: incrementan los ingresos petroleros, pero también obligan a ajustar los estímulos fiscales para mantener estables los precios internos de los combustibles.
El titular de Hacienda recordó que la estrategia nacional de precios de la gasolina Magna, recientemente renovada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y empresarios gasolineros, contribuirá a la estabilidad del mercado interno. La política garantiza que el litro de gasolina Magna se mantenga en 23.99 pesos durante seis meses más.
Amador también destacó que, gracias a la coordinación de las autoridades, México cuenta con la capacidad de reaccionar de manera rápida ante tensiones internacionales que afecten los mercados energéticos. Esta preparación permite que los consumidores y la economía interna sufran impactos limitados, incluso ante crisis geopolíticas que afectan directamente los precios del petróleo.