En la década de los 2000, el filósofo británico Nick Land describió a la democracia como un sistema "zombi" que frena el progreso tecnológico y asfixia la innovación. Su tesis central, plasmada en ensayos como The Dark Enlightenment, plantea que la libertad y la democracia son incompatibles con el avance exponencial de la tecnología. La solución propuesta por Land es la creación de las "Gov-Corp", estados gestionados como corporaciones bajo el mando de un CEO con poderes absolutos. Estas ideas se convirtieron en el manual para personajes como Peter Thiel, el arquitecto de la nueva tecno-oligarquía de Silicon Valley.

El ejemplo más claro de la aplicación de estas ideas fue el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), lanzado por la administración Trump bajo el mando de Elon Musk. Lejos de ser un simple plan de recorte de gastos, DOGE fue un intento de reemplazar a la burocracia por criterios de "eficiencia" empresarial de Tesla o SpaceX, eliminando regulaciones que frenan a los gigantes tecnológicos.

Las "Gov-Corp" ya operan dentro de las funciones más críticas del Estado como en el Departamento de Guerra; Palantir, cofundada por Peter Thiel y dirigida por Alex Karp, se ha consolidado en 2026 como el sistema operativo de la inteligencia militar del Pentágono. Su algoritmo no solo procesa datos; determina los "objetivos prioritarios" en el campo de batalla, permitiendo que la influencia de Karp moldee directamente las decisiones estratégicas del Ejército.
A Palantir la acompaña Anduril Industries, de Palmer Luckey, empresa que impone una lógica de desarrollo rápido de drones sobre la lenta manufactura militar tradicional.
Esta tecno-oligarquía busca consolidar un monopolio de la narrativa que justifique el ascenso de las "Gov-Corp". Actualmente el control operativo y la seguridad de TikTok en Estados Unidos recae en Oracle de Larry Ellison, implicado, a través de sus hijos, en una oferta agresiva de Skydance Productions sobre Wrner Borthers.
Podemos imaginar esta estructura de poder como una pirámide, en la base la infraestructura de Larry Ellison de Oracle y Jeff Bezos Amazon, los guardianes de la "nube”.
En el nivel medio operan los señores de la guerra y el espacio, Elon Musk, con Starlink y SpaceX, junto a Palmer Luckey. En este nivel también aparece Dryden Brown, con Praxis, un proyecto con el que la tecno-oligarquía busca la creación de ciudades-estado privadas. Praxis ha inspirado al círculo de Trump con ideas como la propuesta de comprar Groenlandia y el impulso de las "visas doradas", una membresía de lujo a los estados-red para la élite global.
En la cima de esta pirámide están Peter Thiel y su aliado operativo Alex Karp. A través de la "PayPal Mafia", Founders Fund y Palantir, Thiel ha financiado y diseñado la ideología de casi todos los personajes anteriores. Él es el puente entre el capital de riesgo de Silicon Valley y el poder político de Washington, que le dan forma a este nuevo tecno-feudalismo donde los ciudadanos se convierten en vasallos de la infraestructura tecnológica privada.