El exprimer ministro que gobernó Italia en tres ocasiones, Silvio Berlusconi, recién fallecido en un hospital en Milán, tuvo una trayectoria llena de escándalos de todo tipo. A lo largo de su vida, Berlusconi tuvo más de 40 procesos judiciales abiertos, de los cuales salió airoso en la gran mayoría a través de varios métodos. Estos fueron algunos de sus escándalos más emblemáticos:
Probablemente el escándalo con mayor alcance mediático de Silvio Berlusconi fue el relacionado con las fiestas sexuales, conocidas como “Bunga bunga”, en la que el empresario habría sobornado a las participantes, entre las que había menores de edad, para comprar su silencio. El escándalo estalló en 2010 cuando una joven de origen marroquí, conocida como “Ruby Rompecorazones”, fue detenida cuando tenía 17 años y se descubrió que había asistido a fiestas en el domicilio de Berlusconi, y que este había entregado dinero y regalos a cambio de mantener relaciones sexuales con él. Por este caso, en 2013 fue condenado a siete años de prisión e inhabilitación de por vida para no volver a ocupar un cargo público bajo los cargos de abuso de poder e incitación a la prostitución de menores. Un año más tarde, Berlusconi fue absuelto y la condena fue revocada.
En 2006, un juez abrió un juicio contra Silvio Berlusconi por fraude fiscal, falsedad en balance financiero, blanqueo de dinero de dinero con relación a la adquisición de unos derechos cinematográficos y televisivos por parte de Mediaset. Berlusconi habría inflado artificialmente los precios de la compra de estos activos para lavar dinero, por lo que fue condenado en 2013 por el Tribunal Supremo a cuatro años de cárcel, pena que se vio rebajada a un año por la ley de indulto, y que finalmente solo cumplió con servicio social cuatro horas a la semana.
Prácticamente durante toda la trayectoria de Berlusconi hubo acusaciones de que estuvo relacionado con la mafia italiana. En 2009, Gaspare Spatuzza, un sicario de la Cosa Nostra, afirmó que existían vínculos entre la mafia y Silvio Berlusconi; el capo declaró que en 1994, Giuseppe Graviano le había confesado que tenían un acuerdo electoral con Forza Italia, el partido de Berlusconi, para ayudarlos a resolver sus problemas de la justicia.
A lo largo de su vida, Berlusconi enfrentó diversas acusaciones de soborno a ministros, abogados, jueces y mujeres. En 1994 se abrió una investigación por soborno a agentes de la Guardia di Finanza que realizaron auditorías fiscales a sus empresas para que resolvieran a su favor; en 1998 fue condenado a dos años y nueve meses de prisión, pero fue absuelto totalmente en el 2001. Años después, se le acusó de sobornar al abogado David Mills para que hiciera declaraciones falsas en los procesos por los sobornos de All Iberian; fue condenado a cuatro años y medio, pero prescribió en 2012.
La Ley Afano fue un proyecto de ley presentada en junio de 2008 que establecía que no se podía juzgar a los cuatro principales dirigentes del Estado (al presidente de la República, al primer ministro, al presidente de la Cámara de Diputados y del Senado) por ningún delito que no estuviera relacionado con sus cargos. Esta legislación fue calificada como un método para garantizar la impunidad de Berlusconi durante su presidencia, y finalmente fue declarada inconstitucional por la Corte Constitucional.