La Asamblea de Expertos de Irán nombró, este 8 de marzo, al hijo del difunto Alí Jameneí, Mojtaba Jameneí, como nuevo líder supremo del país asiático, por lo que tendrá la última palabra en todos los asuntos de Estado, además de desempeñar las funciones del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraníes y de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria.
En este sentido, Mojtaba Jameneí sucederá a su padre como máximo responsable político y espiritual de Irán, después de la muerte de este último el pasado 28 de febrero como resultado de la ofensiva coordinada entre Estados Unidos (EE.UU.) e Israel contra la República Islámica.
“Tras un estudio cuidadoso y amplio conforme al Artículo 108 de la Constitución y de acuerdo con el deber religioso con la presencia de Alá el Todopoderoso, el ayatolá Mojtaba Hoseini Jameneí, que Alá lo proteja, ha sido nombrado en la sesión extraordinaria de hoy tercer líder de la República Islámica de Irán”, señaló la Asamblea de Expertos, un panel de 88 miembros compuestos íntegramente por clérigos chiíes, mediante un comunicado.
Asimismo, el escrito recordó el “martirio” del anterior líder supremo, Alí Jameneí, así como de otros “amados mártires” como los comandantes de las Fuerzas Armadas y las estudiantes de la Escuela Shajareh Tayyebeh de Minab, quienes fallecieron tras los ataques del 28 de febrero.
Condenó también la “brutal agresión” de EE.UU. y del “malvado régimen de sionistas”, cuya guerra y amenazas no impidieron que la Asamblea de Expertos se reuniera con el fin de elegir al nuevo líder iraní para evitar un “vacío de poder”.
Cabe recalcar que la nación asiática formó, el pasado 1 de marzo, un consejo para asumir de manera interina las funciones de liderazgo y gobierno de Irán, mientras la Asamblea llevó a cabo el proceso de sucesión.
El consejo está integrado por el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial del país, Gholamhossein Mohseni Ejei, y un miembro del Consejo de Guardianes elegido por el Consejo de Discernimiento de Irán, que asesora al líder supremo y dirime disputas con el Parlamento.