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  • hace 20 horas
  • 17:07
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El pensamiento panista, regreso al medievo

El pensamiento panista, regreso al medievo

Por José Alberto Alvarado Pineda

En los últimos días hemos escuchado con mucha atención los planteamientos de los jóvenes exponentes de la ideología del Partido Acción Nacional, donde más allá de ser elitistas y misóginos, buscan fundamentar la oligarquía que implementaron durante muchos años en México, disfrazada de democracia. 

La oligarquía debemos entenderla como aquella forma de gobierno en la que solo un pequeño grupo de personas detentan el poder de un país, y cuyas acciones van encaminadas a beneficiar a ese mismo pequeño grupo, es decir a la élite social o económica a la que pertenecen los mismos gobernantes y, en consecuencia, las acciones que implementan se encaminan a perjudicar a la población en general, pero sobre todo, a aquellos que no son parte de la élite y que nunca lo serán, pues para pertenecer a ella, necesitan haber nacido en ella.

Esas acciones gubernamentales son, por ejemplo, la condonación de impuestos; la venta de bienes nacionales a precios irrisorios a sus amigos y al mejor postor; señalar que la educación de calidad solo es para quienes pueden pagarla; legislar para beneficiarse de la ley; tener el control del poder judicial para legalizar los atropellos a la población, para tener impunidad. Además, la riqueza de la nación es para ellos; su visión es “nosotros decidimos quién puede votar y quien no”, “solo unos cuantos tienen el derecho a elegir a los gobernantes”, ellas y ellos son las únicas personas con capacidad de gobernar y ,por ello, solo entre ellos deciden quién gobierna y quien debe trabajar como esclavo para satisfacer las necesidades de esa clase gobernante. 

Todos estos elementos de la oligarquía, nuestro país ya lo vivió, por lo menos desde Carlos Salinas y hasta Peña Nieto. Algunos dirán que no, pero veamos cómo se vivía en ese período. 

La educación ya no era un derecho, se inició con la privatización, quien pudiera pagarla ese era el que tenía la educación y las oportunidades de desarrollo. Los egresados de escuelas públicas no tenían oportunidad de acceder a trabajos bien remunerados, eran estigmatizados como ignorantes y mal preparados; cuando existían vacantes en alguna empresa, se señalaba que quienes fueran egresados de escuelas públicas no podían presentarse a solicitar el empleo.

Los bienes de la nación se privatizaron, incluso con préstamos de propio gobierno, y si estaban a punto de quebrar, no había problema porque los rescataban trasladando la deuda al pueblo (FOBAPROA).

Las instituciones “Constitucionalmente Autónomas” se crearon para privilegiar a sus amigos y a la misma clase económica o social, donde los excesos eran pagados por el pueblo. 

Los grandes salarios y pensiones de cientos de miles de pesos eran para ellos, mientras el trabajador ganaba una miseria sin aumento de salario mínimo y pensiones que no llegaban ni a diez miles pesos. 

La condonación de impuestos era una facultad exclusiva del Presidente de la República, así que era un privilegio hacia la clase política, social y económica de élite, mientras que la población en general tenía que asumir el incremento de los impuestos, la creación de nuevos impuestos y los gasolinazos. 

Y así podríamos señalar un sinfín de ejemplos para recordar que vivíamos en una oligarquía disfrazada de democracia, y decimos disfrazada, porque si bien existían votaciones universales,los fraudes en ellas eran el pan nuestro de cada elección: fraude de 1988 (con la quema de boletas para evitar el recuento), 1994 (con el asesinato de Colosio), 2000 (fraude a través del engaño a la población), 2006 (aceptado por Fox, evitando el voto por voto, casilla por casilla) y 2012 (compra masiva de votos a través de Monex y empresas de la élite).

Hoy, podemos ver que las nuevas generaciones de esa élite, sabedoras de que el pueblo ya despertó y que será imposible ganarle, buscan acotar el derecho al voto, señalando que solo algunos pueden votar, argumentando que solo unos cuantos tienen el conocimiento para ello, o que las mujeres no pueden votar porque quien manda en la familia es el hombre. 

Uno de los argumentos principales es que solo los que tienen estudios universitarios son los que pueden votar, pero no todos, sino, y cito “para acortar la brecha entre la educación pública y privada”, se debe dar un curso y presentar un examen, para que los que pasen ese examen y solo los que pasen, puedan votar

Sobre esto, hemos tenido la experiencia personal, de conocer a licenciados en derecho e incluso quienes tienen un Doctorado, que carecen de los conocimientos más básicos del Derecho, y son egresados de escuelas privadas con algo de prestigio. 

Ahora bien, en el caso de la propuesta de que solo los hombres “jefes de familia” sean los que votan, señalando que el “jefe de familia” debe pensar por la esposa e hijos, es un argumento retrógrado, machista, autoritario y por demás vulgar. 

Pensar que solo los “preparados y los hombres” son los que tienen derecho a elegir a sus gobernantes, a pensar, a decidir el futuro del país, a tener privilegios y derechos, es un insulto para aquellas personas que lucharon por la libertad y en contra de la esclavitud; para aquellas que lucharon por los derechos humanos universales; para aquellas que lucharon por la igualdad entre los seres humanos; para aquellas mujeres que murieron luchando por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres; para aquellas personas que lucharon por la Educación como derecho humano; para aquellos y aquellas que luchan día a día por su familia. 

El pensamiento de las nuevas generaciones panistas nos traslada a la época de medievo y del oscurantismo. Son, por decir lo menos, conservadores a ultranza. 

Es por eso que ese pensamiento de la derecha, del panismo, de la oposición en México debe divulgarse, hacer que todo el pueblo, no solo de México, sino del mundo entero la conozca, para decir, ni un gobierno más que proponga y defienda esos pensamientos

¡Vivan la Democracia, la igualdad y la libertad de los pueblos del mundo!