La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) inició este martes en Nueva York, Estados Unidos, con llamados de líderes mundiales a establecer mecanismos de regulación y supervisión para la inteligencia artificial (IA), ante los riesgos que plantea el acelerado desarrollo tecnológico.
El secretario general de la ONU, António Guterres, aprovechó su último discurso ante la Asamblea General para advertir sobre la concentración del poder tecnológico y la necesidad de establecer mecanismos internacionales de diálogo, transparencia y cooperación en torno a la IA.
“La cuarta prueba del poder es la tecnología y, sobre todo, la inteligencia artificial. Durante siglos, el poder provino del territorio; después, de la industria; después, de las finanzas. Hoy en día viene cada vez más de los datos, de la capacidad informática y de los algoritmos”, señaló.
Guterres advirtió que este nuevo poder se encuentra “sumamente concentrado” y avanza a una velocidad que supera la capacidad de anticipar y comprender todas sus consecuencias.
Recordó que en 2017 ya había advertido ante la Asamblea General que la IA representaba un cambio de paradigma con potencial para impulsar el desarrollo, pero también para generar impactos en los mercados laborales, la seguridad social y el tejido de las sociedades.
El secretario general destacó que, casi una década después, la IA tiene un enorme potencial para transformar la medicina, impulsar descubrimientos científicos, ampliar oportunidades y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, subrayó que los riesgos se encuentran en la falta de rendición de cuentas, supervisión y transparencia.
“Pero que nadie le llame a error. El peligro no es la tecnología, sino la tecnología sin rendición de cuentas, la capacidad tecnológica sin supervisión, la adopción de decisiones sin transparencia. Y ese peligro no se puede subestimar”, afirmó.
Ante este escenario, Guterres sostuvo que el primer deber de todo gobierno es proteger a su pueblo y los gobiernos con mayores capacidades en materia de IA tienen también mayores responsabilidades frente a la humanidad.
“Los gobiernos deben asumir sus responsabilidades, y los gobiernos que más capacidad tienen en lo que respecta a la IA son quienes más responsabilidades tienen para con la humanidad: establecer vías de diálogo, transparencia, confianza y cooperación”, señaló.
Lula pide regular a las grandes tecnológicas
Durante su intervención, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también se pronunció a favor de establecer reglas para las grandes empresas tecnológicas y el desarrollo de la inteligencia artificial.
El mandatario consideró que no regular a estas compañías y a la IA representaría una “omisión histórica muy grande” frente a los riesgos asociados con la actual revolución tecnológica.
“Sería una omisión histórica e imperdonable no abordar el reto de regular a las grandes empresas tecnológicas y la inteligencia artificial. Un puñado de tecno oligarcas quiere resucitar una versión del ultraliberalismo digital sin normas ni transparencia”, afirmó.
Lula acusó que se está impulsando una carrera tecnológica sin límites éticos y cuestionó que las empresas trasladen a las familias la responsabilidad de enfrentar los riesgos asociados con los algoritmos.
“Se está promoviendo una carrera sin límites éticos eludiendo a las Naciones Unidas y el Panel Científico sobre Inteligencia Artificial”, sostuvo.
El presidente brasileño destacó la advertencia del Papa León XIV sobre que la tecnología nunca debe separarse de la conciencia y la responsabilidad.
Trump defiende desarrollo de la “superinteligencia”
En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el crecimiento de la tecnología y planteó utilizar el término “superinteligencia” en lugar de inteligencia artificial.
“Estados Unidos luchará contra cualquier tentativa para construir un esquema globalista en materia de inteligencia artificial”, afirmó.
En su discurso, el republicano nombró a la inteligencia artificial como “superinteligencia”, para hacer el término más amigable:
“A partir de ahora, todos los documentos de Estados Unidos van a cambiarse para que figure ese término mucho más apropiado. Nada de inteligencia artificial. Va a ser super, la superinteligencia”, dijo.
Trump sostuvo que la llamada superinteligencia representa una transformación tecnológica de gran magnitud y rechazó la idea de frenar su desarrollo.
El presidente estadounidense afirmó que quien gane la carrera por la superinteligencia tendrá una posición determinante y aseguró que Estados Unidos está superando a China en este ámbito.
“Quien gane la carrera de la superinteligencia, va a ganar. Esos son los que van a ganar de verdad. Y nosotros, desde luego, estamos superando a China con creces. Vamos a seguir así”, sostuvo.
Trump también afirmó que la tecnología podría superar en impacto a la Revolución Industrial y a la Revolución de Internet, por lo que consideró necesario avanzar con cautela.
“No voy a asfixiar yo en absoluto el crecimiento de algo que va a superar la Revolución Industrial. Hay quien dice que esto va a ser mayor que la propia Revolución Industrial o la Revolución de Internet. Así que quiero andarme con mucho cuidado”, señaló.
Finalmente, planteó que Estados Unidos fomentará el desarrollo de la superinteligencia con supervisión gubernamental, pero sin imponerle frenos.
“Y no solo vamos a alentar a la superinteligencia, la vamos a fomentar, eso sí, supervisada por el Departamento de Justicia, pero no le vamos a poner freno”, afirmó.
“Estados Unidos lidera el mundo en superinteligencia. Lo va a seguir haciendo con seguridad y con responsabilidad”, concluyó.