Un grupo de legisladores en Estados Unidos, integrado por poco más de una decena de representantes, incluida al menos una republicana y un senador demócrata, ha planteado públicamente la posibilidad de invocar la Enmienda 25 para remover del cargo al presidente Donald Trump, al considerar que podría existir incapacidad para gobernar.
Los pronunciamientos surgen en medio de cuestionamientos sobre su desempeño y decisiones recientes, sobre todo por el conflicto en Medio Oriente contra Irán, lo que ha llevado a algunos congresistas a pedir que se evalúe su aptitud para continuar en funciones. Sin embargo, hasta el momento no existe un proceso formal activado bajo este mecanismo constitucional.
La Enmienda 25 establece que el vicepresidente, junto con la mayoría del gabinete, puede declarar la incapacidad del presidente para ejercer el cargo, lo que permitiría transferir el poder. En caso de desacuerdo, el Congreso tendría que intervenir y resolver con una mayoría calificada.
Este mecanismo nunca ha sido utilizado en la historia de Estados Unidos, sin embargo, el debate ha cobrado fuerza en Washington, incluso con voces tanto demócratas como republicanas, que advierten sobre la necesidad de evaluar la aptitud del presidente ante el actual contexto político y de seguridad.
Asimismo, los posicionamientos de los legisladores reflejan presión política y elevan el tono del debate, aunque los especialistas señalan que este tipo de llamados no implican por sí mismos una destitución en curso, ya que el proceso requiere la participación directa del Ejecutivo.
Entre las voces que han impulsado el llamado destaca Nancy Pelosi, quien ha señalado que el presidente representa un riesgo para el país y ha urgido a que se evalúe su permanencia en el cargo, advirtiendo que podría causar más daño si continúa en funciones.
En la misma línea, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha sostenido que la vía más rápida para retirar al mandatario sería invocar la Enmienda 25, insistiendo en que el presidente “no debería permanecer ni un día más” en el cargo.
Otros legisladores demócratas, como Ed Markey, así como integrantes del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, han respaldado la idea de que existe una base para considerar la incapacidad del presidente, sumándose a los llamados para evaluar su destitución.
Incluso algunas voces republicanas, como el entonces representante Adam Kinzinger, han apoyado iniciativas para analizar la aplicación de la Enmienda 25, lo que refleja que el debate ha tenido matices bipartidistas, aunque con mayor peso en el Partido Demócrata.
Hasta el momento, no hay señales de que el gabinete presidencial esté dispuesto a iniciar dicho procedimiento, por lo que el tema se mantiene en el ámbito político y discursivo.