En marzo de 1933 llegó a la presidencia de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, en medio de una gran crisis económica derivada de la caída de la bolsa en 1929. Para impulsar la economía norteamericana el presidente Roosevelt impulsó una política conocida como el New Deal. Una serie de programas, proyectos de obras públicas, reformas financieras y regulaciones para afrontar la crisis en donde el Estado se vería más involucrado en la economía.
Sin embargo, se encontró con una fuerte resistencia en la Suprema Corte, que había declarado muchas de estas leyes inconstitucionales. Pues la Corte había sido por años un bastión del conservadurismo norteamericano.
Roosevelt buscó revertir esto cambiando la composición de la Corte a través del nombramiento de nuevos jueces adicionales, que esperaba que dictaminaran que sus iniciativas legislativas no excedían la autoridad constitucional del gobierno.
Dado que la Constitución de los Estados Unidos no define el tamaño de la Suprema Corte, Roosevelt creía que el Congreso tenía el poder de cambiarlo.
La disposición central del proyecto de ley llamado Judicial Procedures Reform Bill (1937) otorgó al presidente el poder de nombrar un juez adicional para la Corte Suprema de los Estados Unidos, hasta un máximo de seis, por cada miembro de la corte mayor de 70 años. Como antecedente, en la Ley del Poder Judicial de 1869 el Congreso había establecido que la Suprema Corte estaría compuesta por el Presidente y ocho Ministros.
El proyecto de ley llegó a ser conocido como el "Packing the Court". En noviembre de 1936, Roosevelt obtuvo una arrolladora victoria en la reelección. En los meses siguientes, propuso reorganizar el poder judicial federal agregando un nuevo juez cada vez que un juez cumpliera 70 años y no se jubilara, cansado de que las reformas fueran señaladas como inconstitucionales en un discurso de febrero de 1937 señaló:
"¿Se puede decir que se logra plena justicia cuando un tribunal se ve obligado por la pura necesidad a declinar, sin siquiera una explicación, el 87% de los casos presentados?" [1]
Era evidente que el pueblo norteamericano necesitaba una renovación de la Suprema Corte
Paralelamente en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha enfrentado a algo similar, algunos los proyectos de la Cuarta Transformación se han visto detenidos en la Suprema Corte y declarados inconstitucionales por distintas vías. Pero ¿Qué opciones tiene?
El senador Ricardo Monreal dijo en tribuna que los Ministros podrían ser sujetos a juicio político “ también tenemos un recurso que poco se agota que es el juicio político en caso de que se vulneren principios fundamentales de la Constitución y se reitere sistemáticamente la violación o la invasión de facultades de otros Poderes”.[2]
No obstante, en México no se ha utilizado esta figura contra jueces de la Suprema Corte y el hecho de hacerlo con todos los ministros supondría un golpe de estado y una crisis política y judicial en uno de los poderes.
La opción de Empacar la Corte parece una opción viable dadas las condiciones históricas y políticas. Pues en el caso de Estados Unidos el objetivo se cumplió, Roosevelt finalmente prevaleció al establecer una mayoría en la corte a favor de su legislación del New Deal, impulsando la economía norteamericana.
¿Sería una reforma al poder judicial la opción para México?
[1] Frankflin Roosvelt. 5 de febrero de 1937 Message to Congress on the Reorganization of the Judicial Branch of the Government.
[2] Brenda Terreros https://www.infobae.com/mexico/2023/05/10/ricardo-monreal-advirtio-que-ministros-de-la-scjn-pueden-ir-a-juicio-politico/