La titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, informó sobre la situación de la colección Gelman, actualmente expuesta en el Museo de Arte Moderno, y destacó que se trata de uno de los acervos privados más importantes del arte moderno mexicano, bajo resguardo de coleccionistas nacionales.
Durante la Mañanera del 30 de marzo, aclaró que la colección no ha sido vendida y que cualquier participación de instituciones financieras corresponde únicamente a labores de gestión, como aseguramiento, conservación e itinerancia internacional, sin afectar la propiedad de los coleccionistas mexicanos.
La funcionaria indicó que la exposición permanecerá en el Museo de Arte Moderno hasta julio, con el objetivo de integrarse a la oferta cultural durante el Mundial y permitir que visitantes nacionales y extranjeros accedan a una de las colecciones más relevantes del país. Añadió que forma parte de una estrategia para fortalecer la presencia cultural de México a nivel internacional.
En cuanto a su salida al extranjero, precisó que será únicamente temporal y conforme a la ley, que establece su retorno obligatorio a México cada dos años. En ese sentido, adelantó que la colección volverá al país en 2028 tras su próxima gira internacional, cuyos destinos serán anunciados posteriormente por los propios coleccionistas.
Además, explicó que la colección, integrada desde los años 40, cuenta con 30 obras con declaratoria de monumento artístico —de autores como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros—, además de más de 200 piezas de distintas épocas que reflejan diversos momentos de la creación artística en México.
Subrayó que dicha declaratoria garantiza la protección, conservación y restricción de salida definitiva de las obras, permitiendo únicamente su exportación temporal bajo estrictos lineamientos legales para preservar el patrimonio cultural del país.
Curiel de Icaza detalló que, aunque la colección ha sido exhibida en el extranjero en más de 30 ocasiones desde 2010, no se había presentado en México durante casi dos décadas. Sin embargo, a partir de 2023 se redefinió su gestión para priorizar al público mexicano, lo que permitió su exhibición actual y su acceso para nuevas generaciones.
Finalmente, señaló que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura mantendrá la supervisión técnica y de conservación mediante un convenio de acompañamiento por cinco años, garantizando el cumplimiento de la normativa, el seguimiento de los permisos de exportación temporal y la protección del patrimonio artístico nacional.