Para algunos mexicanos, es importante que un país extranjero les permita entrar a su territorio, pues con ello, piensan que les da un estatus o privilegio respecto a los demás.
El retiro o cancelación de la visa por parte del gobierno de Estados Unidos se ha tomado como bandera, por parte de la derecha internacional, como un medio para crear la percepción de que aquellos a quienes se les cancela la visa es porque son delincuentes y están siendo investigados por el Gobierno de Estados Unidos.
Repasemos a quienes se les ha retirado la visa últimamente: Óscar Arias, premio Nobel de la Paz, expresidente de Costa Rica, luego de hacer una declaración en contra del presidente de Estados Unidos; Mahmud Abbas, Presidente de Palestina, antes de su participación en la Asamblea General de la ONU; Gustavo Petro, expresidente de Colombia; entre muchos más.
En el caso de México, las cancelaciones han sido dirigidas a políticos y servidores públicos que han fijado posturas de no intervención de Estados Unidos en México, es decir, a aquellos que el régimen injerencista, imperialista y mesiánico los cataloga como personas que ponen en riesgo su seguridad nacional.
Con ese pretexto, ilógico y absurdo, pretenden ganar adeptos para las próximas elecciones de noviembre en aquel país y, de pasada, apoyar a la derecha oligarca de México para darles una oportunidad de generar una idea que les permita tener reflectores propagandísticos, ya que nadie los ve, ni los oye.
Ante la estrategia fallida con todos los funcionarios a quienes les han cancelado la visa, buscaron a un personaje que les pueda dar los reflectores que requieren unos y otros, y quién mejor que Andrés Manuel López Beltrán.
Pero hagamos una reflexión seria. La visa es un documento que todo país otorga a quien quiere, tan es así que Estados Unidos no solo le otorgó la visa a la familia del “Chapito” sino les otorgó hasta la residencia, y con esto se refuerza la realidad de que cada país da este documento a quien quiere, así sea delincuente, persona proba o no. Es el derecho de Estados Unidos, otorgarles a quienes ellos quieran la visa y también cancelarla.
Sin embargo, cuando la Presidenta de México, señala que es una injerencia de aquel país en la vida pública y en la política nacional, le asiste la razón. Resulta extraño, por lo menos, que el gobierno de Estados Unidos se ha dedicado a cancelar las visas a personajes de la 4T sin justificación alguna; pero a otros personajes públicos -como Cabeza de Vaca que tiene órdenes de aprehensión en México o Alejandro Moreno que tiene diversas investigaciones por enriquecimiento ilícito- no les cancelan las visas y les permiten entrar y salir sin ninguna restricción, o incluso los protegen en ese país, al no otorgar la extradición.
Cuando un gobierno extranjero se dedica a tratar de manchar, por decirlo de alguna manera, de forma sistemática, la reputación de un movimiento político o de un gobierno de otro país, no se le puede llamar de otra forma más que injerencia, ya que su pretensión, es influir en el ánimo del Pueblo de ese país atacado, para tratar de restarle el apoyo popular.
En México, los ataques de la derecha oligárquica y de los gobiernos imperialistas, no han dado resultado, pues el apoyo y aceptación hacia gobierno de la 4T, a la Presidenta de México y al partido Morena, no ha decrecido y ello se debe a que el Pueblo sabio, el Pueblo bueno, el Pueblo politizado, ha comprendido que por más que hablen mal de ellos, por más que pretendan mancharlos, por más que pretendan detener el avance de la 4T, se encuentra firme en no regresar a los gobiernos oligarcas, deshonestos, corruptos y violentos.
No es coincidencia que los Estados Unidos, realicen estos actos y que sean utilizados por la oligarquía mexicana. Basta decirles a ellos: una visa no define la calidad de una persona, no define su proceder, no define nada, pues como hemos dicho, el vecino del norte ha otorgado no solo la visa, sino hasta la residencia, a familiares de personas que se encuentran juzgadas allá y que, además, fueron declarados terroristas… Doble moral de quienes dirigen aquel país.
Que sigan visitando Estados Unidos los políticos corruptos y entreguistas; que sigan yendo aquellos que buscan ser esclavos de ese país; aquellos que odian a México y a su Pueblo; y que sigan cancelando visas a aquellos que buscan continuar con la 4T, pues para ellos será un timbre de orgullo que uno de los países más represores, violentos y corruptos, les retiren la visa.